Papel de lija

Alisar, pulir o abrillantar son tareas para las que resultan imprescindibles las lijas. Estas tareas son fundamentales en cualquier trabajo de acabado para conseguir un resultado profesional.

Lo puedes hacer a mano o con la ayuda de máquinas eléctricas como las lijadoras, tanto si eliges una u otra forma puedes encontrar aquí todos los modelos de papel de lija y tacos para lijar necesarios para el lijado y pulido de cualquier superficie, individuales o en lote con diferentes gramajes y modelos.

Composición del papel lija

Todas las lijas tienen una superficie rugosa (grano) hecha de un material abrasivo que al friccionar con el material se desprendan sus imperfecciones y asperezas llegando a conseguir el efecto de alisado.
Según la composición de esta superficie distinguimos dos tipos:

Lijas de carburo de silicio: Para lijar materiales duros como piedra, mármol, vidrio, lacas, cerámica, titanio, goma, plásticos o fibra de vidrio.
Lijas de óxido de aluminio: Son las más habituales. Para lijar metal o madera.
Lijas de corindón de circonio. Ideal para lijar aceros inoxidables.

El papel de lija y su numeración

Todo papel de lija tiene una numeración, un número de grano menor equivale a una lijado basto y un número mayor a un lijado más preciso. Podemos clasificarlas según esta numeración

Lija muy fina (240 a 400): Trabajos de detalle en materiales delicados.
Lija fina (150 a 180): Pasada final antes del acabado.
Lija media (100 a 120): Eliminar los residuos del cortado.
Lija gruesa (60 a 80): Alisar la superficie.
Lija muy gruesa (12 a 50): Desbastado.

Tipos de lijas manuales

Taco de lija o esponjas lijadoras: Son muy flexibles y fáciles de usar. Geniales si quieres trabajar sobre superficies lisas y amplias. Se suelen dividir en grano grueso, medio y fino.

Hojas de lija. Generalmente de papel aunque las hay de tela. Se pueden doblar y recortar por lo que puedes llegar a sitios inaccesibles con el taco.

Diferencias entre lija seca y lija al agua

La diferencia entre la lija seca y la lija al agua radica en cómo se emplean.

Una lija seca se utiliza directamente sobre el material , son rápidas pero generan partículas que quedan suspendidas en e aire, lo que puede resultar incómodo e incluso ocasionar problemas respiratorios si no te proteges adecuadamente.

En el caso de las lijas de agua se remojan antes del lijado, de esta forma las partículas quedan atrapadas y no en el aire. Es un procedimiento más limpio aunque no tan rápido como el lijado en seco pues después debes limpiar la superficie lijada. Las lijas al agua son especialmente aptas para materiales blandos como masillas y maderas blandas.

Como ves no existe una lija universal que cubra todas las necesidades. Pueden ser secas, al agua, telas esmeriles… Fabricadas con óxido de aluminio, carburo de silicio…Gruesas, intermedias, finas… Cada una con su finalidad concreta.

Además de lijas para metales, en nuestra tienda tenemos: