Masilla para reparar metal

La masilla reparadora de metales es fundamental para rellenar o dar la forma adecuada a una pieza metálica dañada, con arañazos, grietas o abollones.

Tendrás que utilizar una u otra dependiendo del material (acero, aluminio, bronce, hierro…)  sobre el que vayas a realizar la reparación y según el tipo de desperfecto.

¿Qué tipo de masilla para metal podemos usar?

La masilla para restaurar metal es una pasta de aspecto plástico, similar en apariencia a la arcilla. Tiene la propiedad de que al secarse se endurece y es fácil de manejar y manipular, lo que resulta muy útil para tapar agujeros o sellar juntas.

Podemos encontrar dos tipos de masillas para metal

Masilla epoxi para metal

Su forma es de barrita moldeable.
Se aplica en la superficie a trabajar y al endurecerse es capaz de ofrecer una gran resistencia a impactos, vibraciones y a las altas temperaturas.
Van muy bien para trabajos de reconstrucción superficial tipo soldadura metálica en frío en piezas rígidas (fundición, bloques motor, mecánica en general, etc.) incluso en las de acceso complicado.
Una vez seca se puede taladrar, mecanizar o lijar sobre ella.

Masilla de poliéster para metal

Vienen presentadas en una lata que contiene la resina y unos tubos pequeños que se mezclan con la resina. Esta mezcla es la que se endurece cuando se seca.
Para arañazos, pequeñas grietas o agujeros, puedes optar por las masillas de poliéster.
Con ellas esta garantizadas la adhesión a todo tipo de metal, bruto o con algún tipo de tratamiento superficial, con gran resistencia al descolgamiento, importante durante el proceso de moldeado. Una vez seco se puede lijar y pintar con facilidad.

Hay que tener en cuenta las recomendaciones de los fabricantes para la utilización de estas masillas para los diferentes tipos de metal

¿Cómo se usa la masilla epoxica para metal?

Utilizar por primera vez  la masilla epoxi puede ser engorroso, se nos pega a las manos, se derrite o no logramos la forma deseada antes de que se seque.

Aquí van algunos consejos antes de ponerte!!!

  • Ponte guantes de goma para manipular y mezclar la masilla.
  • Atiende a los tiempos de secado (dependerá de la marca), esto determinará el tiempo para modelar, pues una vez seca no se puede rectificar.
  • Separa en pequeñas porciones la masilla y las que no vayas a utilizar de inmediato guardalas en el frigorífico mientras trabajas el resto. Así retardarás el secado.
  • Si la mezcla está mal preparada, no conseguirás un buen acabado. La mezcla está bien hecha si no tiene vetas y el color es uniforme.
  • Protege la masilla epoxi del sol y la lluvia con barniz (al agua o sintético según lo que utilices para pintarla).
  • Usa herramientas de plástico para dejar dejar la superficie sin rebabas.

Además de masilla para rellenar metal, en nuestra tienda tenemos: